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Los seres vivos vivimos en constante relación e intercambio con el medio ambiente. Éste tiene su equilibrio y el organismo viviente a su vez maneja el suyo. Todos los seres vivientes tratan de mantener su "medio interno" lo más estable posible, esto es, preservar de cambios bruscos o de cambios que sobrepasen ciertos limites, ese "mar" de líquidos que bañan nuestras células y que a través de su composición química estable nos permite el intercambio de nutrientes, oxigeno y energía entre el organismo y su entorno.

La ruptura del equilibrio entre el organismo y su medio es lo que conocemos como stress. Stress son las fuerzas del entorno que actúan sobre el organismo, o los cambios corporales que resultan de la acción de esas fuerzas.

La palabra stress viene de la física y significa que cuando un metal es sometido a diferentes agentes se deforma y cuando can esaess fuerzas recupera su forma original, siempre y cuando las influencias a las que fue sometido no sobrepasen ciertos límites.

El cuerpo está preparado naturalmente para recibir distintos tipos de presiones o estresores y, siempre y cuando estos no se encuentren en exceso o por demasiado tiempo, el organismo recuperará su normal funcionamiento equilibrado. Si el estímulo ha sido excesivamente fuerte o demasiado sostenido en el tiempo el cuerpo no puede volver a su situación de armonía anterior y aparecen los signos de stress. Por lo tanto, para que se produzca esta situación debe haber un estímulo y una respuesta del organismo en cuestión. Los estímulos, es decir los factores productores de stress en el ser humano, son múltiples y variados y pueden ser: orgánicos (una enfermedad), psicológicos, o sociales; y las respuestas también son variadas y variables y aparecen en diferentes momentos de evolución del cuadro de stress. Vamos a hablar de ellas mas adelante.

En cuanto a los factores productores de stress se incluyen acontecimientos específicos (muertes, divorcios, mudanzas, despidos, etc) o condiciones ambientales (desastres naturales) que condicionan cambios bruscos en las actividades de la vida. Pero también reacciones psicológicas donde las expectativas de una persona no coinciden con la realidad (deseos de mejoras laborales que no ocurren, casamientos frustrados, etc.).

Vamos a mencionar ahora someramente las reacciones físicas que ocurren en el stress:

  • Los órganos linfáticos: bazo, timo, ganglios linfáticos, involucionan, disminuyen en su funcionamiento. Disminuyen los glóbulos blancos neutrofilos que son la primera línea de defensa del cuerpo, con lo cual aumenta la tendencia a infecciones.
  • Pueden aparecer ulceraciones en el aparato digestivo.
  • Aumenta la presión arterial.
  • Primero aumenta el azúcar en sangre y luego disminuye.
  • Disminuye la función hepática.
  • Se altera la concentración de algunos minerales en la sangre.
  • Disminuye la diuresis y luego aumenta.
  • Aumenta la coagulación de la sangre.
  • Aparecen dolores articulares y calcificaciones anómalas.
  • Lesiones renales.
  • Psoriasis u otras lesiones en piel.

El encargado de la lectura de las variaciones del medio ambiente es el sistema nervioso central y el sistema endocrino o glandular. Los centros intelectuales superiores encargados de leer los cambios externos o de su propio medio interno están conectados con centros nerviosos que regulan la vida vegetativa (funcionamiento orgánico) y que están ubicados por debajo, es decir en la base del encéfalo. Estos centros activan a su vez todo el funcionamiento endocrino (glandular) e inmunológico del cuerpo. Uno de estos centros nerviosos es el hipotálamo. Este recibe la información de los centros superiores sobre determinada situación de stress y envía la orden a los centros inferiores a través de la producción de hormonas hipotalámicas para que se elabore una respuesta adecuada a la situación.

Los centros inferiores a los que hacemos referencia son la glándulas adrenales y todo el sistema inmunitario (ganglios, bazo timo). A través de las glándulas adrenales se segregan corticoides y adrenalina. Esta última prepara al cuerpo para las reacciones defensivas de "lucha o huida", es decir aumenta la presión arterial, dilata los bronquios, aumenta el azúcar en sangre, abre las pupilas, pone en situación de alerta todo el psiquismo, etc. Mientras, los corticoides aumentan la glucemia, intervienen en la inmunidad y en las reacciones inflamatorias.
El otro órgano efector de la respuesta al stress son los riñones, que producen una hormona (angiotensina) que aumenta más aún la presión arterial. Otras hormonas que también aumentan durante la reacción al stress son la prolactina (mediadora de la lactancia), la tirotrofina (reguladora de la tiroides) y la hormona del crecimiento. Todas son hormonas hipofisarias.

Como manifestaciones del stress siempre están presentes la ansiedad y la angustia, sentimientos de inseguridad o de temor, que ocupan casi todo el campo de la conciencia.

Pueden expresarse como nudo en la garganta, opresión en el pecho que impide la respiración plena, palpitaciones, dolores abdominales o de otra localización, mareos, vértigos, deseos imperiosos de orinar o defecar, alteraciones del sueño, dolores lumbociaticos, etc.

Para la medicina oriental el establecimiento o no de una enfermedad o desequilibrio depende de la fuerza o debilidad del Ki o energía del organismo y de la naturaleza e intensidad del factor patógeno o productor de enfermedad. Si el Ki esta debilitado vencerá el factor patógeno y tendremos un desequilibrio. Si el factor patógeno es muy fuerte o persiste por mucho tiempo, aunque el Ki de la persona sea fuerte, terminara debilitándolo y así sobrevendrá la enfermedad, produciéndose primero trastornos funcionales-energéticos y luego concretamente afectando órganos y vísceras, produciendo desorden en la circulación de energía y de sangre y, como consecuencia de esto último, trastornos mentales y/o nerviosos que tendrán diferentes manifestaciones según el sistema de meridianos dañados por el factor patogénico y su correspondiente correlato orgánico.

Los meridianos que más se afectan en las situaciones de stress son en un primer momento:

  • Meridiano de pericardio
  • Meridiano de corazón
  • Meridiano de vejiga

Para luego afectarse:

  • Bazo páncreas
  • Hígado

Ésta fue una muy escueta exposición de lo que ocurre, habría mucho más que decir pero nuestro espacio escapa a estas posibilidades. Por último quisiera dejar en claro que todos los seres humanos estamos expuestos a situaciones de stress pero que para algunas personas es más fácil sobrellevarlo que para otras. Sabemos que aquellos que realizan alguna disciplina física soportan más y mejor las tensiones, sobre todo aquellas disciplinas como las artes marciales, o el yoga y chi Kung o algún arte meditativo. También se sabe que la alimentación es importante como factor preventivo, como así también los masajes tomados con continuidad.

El masaje shiatsu se hará desde luego sobre el o los meridianos que están afectados de acuerdo al diagnostico efectuado sobre el paciente mas la evaluación de los síntomas que presente al momento de la consulta. Los puntos más importantes a tratar luego de efectuar el masaje completo serán:

  • Pericardio 6 : a dos distancias de la articulación de la muñeca
  • Pericardio 8 : en el centro de la palma de la mano
  • Vaso concepción 17 : en centro del pecho a mitad de distancia de la línea que une ambos pezones
  • Corazón 7: punto "Valium" en la articulación de la muñeca en la depresión junto al hueso pisciforme

Algunos ejercicios para recomendar:

  1. Mano derecha rodeando la cara anterior del cuello, espirar lentamente por la boca, comprimir SUAVEMENTE el cuello, mantener esta presión suave y respirar superficialmente, aflojar la presión e inspirar. Repetir 10 veces.
  2. Dedos de ambas manos sobre el esternón, comprimir progresivamente mientras se espira, mantener la presión y respirar superficialmente, aflojar la presión inspirando lentamente, pueden hacerse la presión en cualquier altura del esternón. Repetir 10 veces.
  3. Repetir el ejercicio 2) pero sobre el plexo solar (sobre el abdomen en el ángulo esternal).
  4. Sentarse en el suelo con las rodillas contra el pecho abrazadas, rodar hacia atrás y adelante como una hamaca masajeando toda la espalda.

Bibliografía:

Andrea Marquez Lopez Mato, Psiconeuroinmunoendocrinologia, ed. Polemos, 2002
Grosse, Diaz Puertas, Igusquiza, Stress, vida y padecimiento humano, ed. El graduado, 1994
Ye Chenggu, Tratamiento de enfermedades mentales por acupuntura y moxibustión, ediciones en lenguas extranjeras Beijing, 1992

Dra. Alejandra Maratea